Escribo un par de textitos en honor a Anna, recluida en casa con un esguince durante las próximas dos semanas, y de Nenito, de Yeyita fañosa y estornudante, de Javier Moreno y Luisa del Rosario, de Dieguito lengüín y desinquieto, y del Hombre, amante de practicar el guitar hero con Carlos Baute en el sofá en las mañanas de domingo (por las tardes, prefiere ponerse mi camiseta del Granca para ver MYR y jincarse dos tabletas de chocolate fondant derretidas del zapatazo).
Agradezco la inspiración al Festival de Música de Canarias.
1. Anton Ego
El crítico se agazapaba en la platea, furtivo, con el cuello de la chaqueta subido y las gafas oscuras caladas. Tomaba notas mentales, asintiendo para sí. Dejaba que su mirada comadrejeara en la sección de vientos. Y soñaba secretamente con ocupar el frac del trompetista rubio, tercero a la izquierda del trombón.
2. Peligro inminente
Aquella noche de enero, los arcos de cello creaban olas relucientes en el escenario. El director de orquesta hacía ondear el faldón de su frac. Y una rotunda soprano se desgañitaba al borde del patio de butacas, con la garganta a dos notas de ser atravesada por el violín solista.
3. Ajusticiamiento
En el palco, todos estaban petrificados: el tenor holandés yacía muerto sobre el piano. Un crítico furioso con su falsetto le acababa de atravesar el corazón con la batuta del maestro. El público dudó apenas un momento antes de estallar en una ovación cerrada.



Todos me han gustado, pero… especialmente el Ajusticiamiento jajajajjajaja…. si veas lo identificado que me he sentido con muchos conciertos del Festival jajajajajjajajaja
Desde las cuatro paredes de mi reclusión te doy las gracias, muchachita. Aprovechen, ustedes que pueden, el Festival de Música y los Carnavales. Y cuando vean a alguien de pirata (ya sea de los disfrazados o de los que andan sueltos por el Auditorio) acuérdense de mí y de mi pata de palo a lo Long John Silver.
Besos de una coja