Creo que el único placer del día, aparte de observar cómo mi madre intentaba robarle las papas fritas a mi padre en el almuerzo, ha sido una llamada de Yeya, mi musa favorita, anunciando que está infestada. Ella nos culpa, quejosa pero digna, al Hombre y a mí, que ayer noche sucumbimos a sus entrenamientos intensivos con escrabeleros argentinos mas nos vengamos lanzándole miasmas incontroladas entre “senos”, “pechos” y “tetas”.
Siento una pincita de dolor en la espalda, entre mis costillas precámbricas. Me quedé clavadita ante el ordenador en vez de acudir esta tarde a clase de danza del vientre, pues llegan los dioses africanos a esta enorme casona azul en apenas media hora. Amaia me acaba de protestar que no quiere ser el único vientre que se mueva en una clase de danza del ídem y que ya puedo poner adoquín por medio entre el trabajo y esa experiencia el miércoles.
Mi vientre aprueba la decisión, rebosándose dulcemente sobre la cintura de mi pantalón de ejecutiva dicharachera. El Hombre me lo toca demasiado últimamente, observándolo como con sospecha, y ya me ha sucedido que un simpático mendigo callejero me felicitara por mi estado de buena esperanza a grito pelado Senador Castillo Olivares arriba, provocándome deseos asesinos y bochorno a partes iguales.
Se imponen la periódica maldición de la dieta y el ejercitar tanto músculo blando y ocioso, me quejo por lo bajo. O eso o volver a mi plan original de recluirme en un convento de clarisas, por ejemplo, a hincharme a dulces hasta que mi perímetro ocupe mi celda al completo y la carne se me vuelva puro bienmesabe con proteínas.



Enhorabuena… un hombrecito o una sinajita… ¡qué bien!
Ah, no….. que no… eeerrr…..huuummm… como dirías tú misma: “lo siento, lo siento” jajajajaja
Angie, pardiez…en estado de absoluta felicidad!!!!
Felicidades a los dos.
Héctor
¡Qué susto! Leí por error el comentario del avatareño antes que el post y ya creía que teníamos que ir haciendo hueco para otra Sinaja por el mundo.
Peeero, si no es eso, dicen que con la danza del vientre se quema muchas grasas, aunque, por otro lado, si en una mujer no hay nada de donde agarrarse, malo, malo, malo.
Aaaaaalto ¡Lo mío es sólo sobrepeso!
En cuanto a un posible embarazo en el futuro, serán los primeros en enterarse, una vez supere el infarto mío, a través de este su blog
jajajajjajajjaaajjajaja… Ruymán, los titos blogueros tendremos que esperar a que suceda de verdad jajajajajaja
Angie, bobita…. anímate… jajajaj..