El Hombre me travistió hábilmente esta mañana y hoy parece que voy a cazar un rinoceronte.
Él tiene fijación con los trajes de corte safari, de tejidos crudos, de un blanco inmaculado. Sobre su piel eso queda perfecto: parece un backstreetboy resultón y hetero, con sus sandalias blanquitas y conjuntado hasta el último rizo. O un Julio Iglesias guapo y joven, talladito en ébano.
Por contra, yo imito a una bola de nieve.
Además, el conjuntito que porto (y que él me regaló) es ideal para una tarde de bochorno en Niamey: manga corta, vuelo de pantalón doblado y vaporoso en el que se me cuelan las puntas de los zapatos color crema, escote prodigioso. No adecuado para la nevera en que se trasmuta mi oficina ni para las tardes gélidas de esta capital últimamente. Sobre todo, en saliendo de una gripe contumaz, que todavía me tiene agarrada la garganta.
Esta mañana, por si fuera poco, casi me mato al bajar las escaleras.
Sólo el que el Hombre bajara conmigo y me recogiera en el aire, casi milagrosamente, me salvó de perder piños y conciencia contra la puerta del primero B. Con gracejo de Kate Moss en Cibeles introduje la dichosa punta del zapato, afiladita y larga como nariz de Pinocho embustero, en el dichoso vuelto doblado y casi acabo rodando por las escaleras, como la monja del chiste de Woody Allen, y estampándome, cual tsunami de lino y carne, contra la entrada de un hogar ajeno.
Hoy podría pensarse que el Hombre quiere ajusticiarme. Pero lo único que pasa es que llega la embajadora de Costa de Marfil a Casa África y él quiere que yo la reciba de punta en blanco, nunca mejor dicho.
Teniendo en cuenta que hoy tengo el día rojo, la cachetera Sin tetas no hay paraíso calzada, un frío polar colándoseme por todos los rincones, falta de equinácea y zapatos homicidas conchabados con vuelo de pantalón sicópata, me conformo con llegar viva a la cama esta noche.



lo dicho…. maltrato psicológico jajajajajjaj
Sielosanto….
(queremos fotos del modelito en el Flickr
Fashion victim adquiere un nuevo significado aquí