Espero al Hombre, enganchada a un tazón de leche helada, mientras la ciudad se derrite tras los estores. Algún pájaro enloquecido se dedica a desgañitarse en el parque vecino. El murmullo de la fuente y las corrientes refrescantes se cuelan por las ventanas de la biblioteca Dolores Campos-Herrero, un pequeño y casi desierto oasis de palabras entre obras y cortes de tráfico sin solucionar.
Hoy estoy de asuntos propios: ayuntamiento, cera, biblioteca, banco y esa dichosa Renta, de la que opino casi a esperrío limpio que todos seremos Hacienda, pero que nadie coge el teléfono en la muy maldita casa de todos nos, los contribuyentes.
Aparte de eso, avanzo a buen ritmo en la lectura de “La plenitud de la señorita Brodie”, de Muriel Spark; me preparo para la jornada fotográfica intensiva de la mañana del sábado en Mesa y López; me autoescupo por tener que pagar la plusvalía de mi hogar con tres años de recargos e insulto mentalmente a los responsables del concurso de microrrelatos por sms del Cabildo grancanario , que dejan el servicio sin funcionamiento durante una semana y ponen al idem del escritor o del mamarracho de turno una página web que vale menos que un yogur de pera.
Indignada, me retiro del ciberespacio, estudiando la posibilidad de rectificar mi borrador de la renta en galego y repitiendo en voz alta “tengo las uñas negras de arañar la noche” como una demente.



¿Pero funciona ya el servicio? A mi no me envían la confirmación de haber recibido el relato.
A ver si van a estar llevándose un porcentaje del coste de los mensajes para cuadrar los presupuestos
Chico, sigue sin funcionar. Y va para una semana. Fiasco de concurso, en mi opinión.
¿Qué tal el regreso?
El regreso, bien, aunque cancelaron el vuelo de las 10 de la mañana (sin avisar) y me metieron en el de las 12:30. Por lo menos lo vi en casa, al sacar la tarjeta de embarque, y no tuve que pegarme tres horas en el aeropuerto.
Por cierto, ya me ha llegado la confirmación del relato ¡dos veces! Voy a ver cómo va la página.
Saluditos
A mí me ha llegado cuatro
Ditasea … En fin, tampoco son tan buenos, pero la cosa es participar y divertirse