Llevaba tres octubres enterrada bajo un edredón de rizos rojos y dos metros de tierra. En el contestador del hogar familiar, su voz intacta repetía que seguía viva.
junio 22, 2008 por Ángeles Jurado
Llevaba tres octubres enterrada bajo un edredón de rizos rojos y dos metros de tierra. En el contestador del hogar familiar, su voz intacta repetía que seguía viva.
Es más inquietante leer el relato e imaginarse la voz, que escuchar una psicofonía.
Que conste que dije inquietante por no decier acojonante.
Lo cierto es que es una voz querida. No provoca miedo, sino nostalgia
ummmm… Estoy de acuerdo, pero… creo que la primera vez que leí el relato estaba abducido por el espíritu de Poe, o algo así, porque yo lo entendí de otra manera.
Por tu comentario entiendo que en el mensaje de bienvenida del contestador familiar seguí estando su voz….
Y yo entendí que en le contestador de la familia, alguien, o sea, ella, después de tres octubres, había dejado “un mensaje en el contestador”… de ahí el escalofrío!!!
Exacto, pero tu interpretación es muy interesante y muy buena … da pie a otra historia