Se desgarraba entre su pasión por la letra y por los zapatos.
Víctima de esta dicotomía, salió más de una vez en estampida de Mary Paz, tras encontrarse las sandalias rebajadas de su vida.
Siempre justificó su actitud en que sonaba de fondo una bachata trufada de dequeísmos.



… y claro, entra en trance alegando enajenación estética transitoria.
¿Vale cambiar la letra por el alquiler, las sandalias por libros y la música por una página arrugada o una mancha en la cubierta?
Angie, dónde estás? Te quedaste atrapada en un bucle de bachata sin fin?
Hoooola a los tres
Sí a la enajenación estética, sí a los cambios ruymanescos y cambia bachata por jazz, Cuinpar de mis refajos …
Me licuo y disperso en plenas vacaciones, insulto a Tom Cruise y les mando besos tardíos.