Tenía un serio defecto genético: una sonrisa y un saludo amistoso eran su respuesta automática al reconocer una cara. Hasta un atardecer en el que paseaba por la playa y se cruzó con un rostro familiar. Como siempre, le dedicó un gesto afectuoso y un “hola” efusivo que el otro se tomó con sorpresa indisimulada. [...]
Archivo de 23/07/08
Plantando cara a la genética
Publicado en Microrrelatos el julio 23, 2008 | Deja un Comentario »


