Breve entrada para explicar también que ayer visitamos la exposición del CAAM, sobre Renau, con la dolorida Yeya de guía e intérprete. Una cosa profundamente ideológica, simplona a ratos y bastante inquietante, en mi opinión, al regurgitar un cachito sanguinolento y tenebroso de la historia española en las salas del museo.
Renau me pareció atrevido, combativo e interesante en los treinta y demagógico y radical en los sesenta. Su paso por Alemania Democrática lo retrata, en mi opinión, como alguien que se quedó anclado en la Guerra Civil y que perdió el sentido crítico. Como dice Yeya, la guerra es gloria si es roja y mercantileo, agresiones a la infancia y terror si es facha.
Para mí la guerra es mala en cualquier caso y siempre prefiero a Orwell.
Y cierro la posdata, escuchando a Black Strobe.



Sip, esa fue exactamente la impresión con la que me quedé yo también. Me encantaron los carteles y las portadas e ilustraciones de revistas, pero fotomontajes y dibujos me parecieron casi todos muy simplistas y oscuros.
Reconozco que me falta conocer el entorno y las tendencias de la época, pero salí con una sensación agridulce, en general no me gustó, supongo que esperaba otra cosa.
Yeya, que es la experta, dice que más interesantes y anteriores son los rusos, que Renau es una copia.
Supongo que los fotomontajes y dibujos iban dirigidos a una masa proletaria a la que se adoctrinaba y que por eso son simplistas y oscuros.
A mí me pareció interesante como parte de una época y sorprendente a ratos, pero prefiero a los fotógrafos de la naturaleza