Confirmo que me enfrento a esta semana armada con un disco duro externo, cortesía de Mediamarkt, y que entre alaridos de placer pienso vaciar este portátil antes de poner rumbo a Soria el jueves.
También que, en cuanto finalice la operación, me pondré manos a la obra con Nenito para recuperarlo (al portátil), como a un Wall-e semidesguazado por un maquiavélico piloto automático. Mi tarea: servir piccolinis y galletas de chocolate a Nenito, mutado en una tierna Eva peluda y carnal.
También comento que he cambiando de móvil, por cortesía de Orange, y, por consiguiente, he perdido mis números. Finalmente, que escogí un mal día para empezar una dieta, a horas de aterrizar en el asiento trasero de Carlos, con el Hombre a la vera, y poner rumbo a una olla podrida.
Feliz lunes a quien pueda y le dejen, añado, con mi cabeza con un precio puesto de banda a banda, tras haber olvidado felicitar a dos torres de carne isletera, Javier Darriba y el Mendoza Chico, por su cumpleaños el sábado.



¿Qué quieres decir con que has perdido tus números? ¿Qué has cambiado de número, qué has perdido la agenda o ambas cosas a la vez? Eso me recuerda que debería hacer una copia de la mía.
Aclara lo de los números, que en quince días voy para allá (vacaciones, al fin) y tendremos que quedar.
Por cierto, ¿ya has visto Expediente-X? No me la han pintado muy bien, pero, como soy un friki de la serie, igual voy este fin de semana.
Y suerte con el portatil.
Hola, Ruymán, moreno. Cambié de móvil y me quedé sin números, así que llama tú o mándame un correo electrónico para encontrarnos, que vivo en un limbo comunicacional.
No he visto Expediente X todavía y no sé si me apetece, sinceramente, pero podemos pensar planes alternativos, desgraciadamente sin Viggo en cueros pegándose con cuatro mafiosos rusos en una sauna