Marc trabaja esta noche y no sé cómo dormir sin él. Así que planeo dejar todas las luces de la casa encendidas, abonarme a la teletienda para tener un sonido de voces humanas de fondo, sumergirme en las últimas doscientas páginas de la primera parte de la trilogía Millenium de Stieg Larsson (absolutamente fascinante, gracias, Antonio Bordón), subir fotos de Las Canteras al flickr y soñar con unas vacaciones en Costa de Marfil.
Respecto a Larsson, apunto que me devuelve a paisajes de mi Suecia, que su forma de escribir es precisa y la trama, superabsorbente. Recomiendo Los hombres que no amaban a las mujeres, un libro imposible de abandonar una vez que lo abres.
Respecto a Costa de Marfil, que no veo la hora de llevarme un eurobote y pagar un billete casi directo a Abiyán, subirme a un avión del brazo de Marc y conocer a mi familia política.
Respecto a Las Canteras, que la vida no es vida sin su brisa salobre, ni la espuma gélida de sus olas rompiendo en la arena húmeda con un siseo, ni su callao, ni sus sebas, ni sus terrazas llenas de vida, ni las cálidas luces del Auditorio al fondo.
Veo Torchwood de reojo mientras concluyo estas líneas (acaban de colar al Spike de Buffy en el papel de un sicópata gay e inmortal, me gusta) y tanteo el móvil para mandarle un mensaje al rey de mis refajos y entretelas, chorreando barcos a la intemperie hasta las siete de la mañana.
Buenas noches a todos.



Eso es fácil… llama a Netito que está de vacaciones… jejejeje
¡Ernesto! ¡Estoy despierta! Muac
…En una ciudad tan populosa y cosmopolita como Barcelona en cualquier lugar hay broncas, en cualquier momento se comenten asaltos o te topas con borrachos al volante. Y la noche es otro país con otro idioma, donde predomina la palabra gruesa, el gesto seco y donde campan a sus anchas los pirados que se dedican a incendiar coches y contenedores para divertirse. A esas horas el peligro y la violencia aumentan exponencialmente, sobre todo en el centro. Por algo Las Ramblas se encuentra en el ranking de las diez calles más peligrosas del mundo…
…Otra cosa era el resto de la Plaza y sus aledaños, donde se movía otro tipo de ambiente. Un batiburrillo de gente de la más baja extracción se daba cita también allí. Los bancos públicos y los suelos estaban ocupados por una variopinta hueste antisocial: gente sin patria ni techo, pedigüeños, camellos, borrachos, drogadictos, liendrosos, feos y los más guarros de Barcelona y otras ciudades europeas se congregaban cada noche entorno al sembrado de terrazas más caras de la Barcelona cosmopolita, una milicia que había renunciado al amansamiento impuesto por el sistema y había asumido el extremismo social como forma de vida…
Extractado de SIEMPRE QUISE BAILAR COMO EL NEGRO DE BONEY M.
http://minovelanegra.blogspot.com/