A instancias de Nenito y de ese Ruymán al que dejé colgado en su última visita a la isla y en oyendo las quejas de la Cuinpar, la Lupe y, sobre todo, esa Yeya enamoriscada y adicta al Granca, procedo a explicar que se acabó el culebrón de la Escuela Oficial de Idiomas con mi abandono oficial de dicha escuela.
Comento que la clase en la que deseaba ingresar ya rebosaba con casi sesenta alumnos. Que me indicaron amablemente que, en todo caso, podían acogerme en el turno de las cuatro, hora que me pilla digiriendo el contenido de mi taper y despertándome a lingotazos de café expreso para continuar con mi jornada laboral. Que me sugirieron que me pasara por allí en un par de meses, cuando abandonaran en masa y yo pudiera colarme en una de sus sillas.
Indignada, me marché a casa y procedí a llamar a la santa Alianza Francesa por la mañana. Véronique me espera a las seis y media de esta tarde, como cada lunes y miércoles de los próximos tres meses. Amo a Véronique y a la alianza casi tanto como a mi sofá de color guinda y con vistas a mi plasma. Y espero que un rayo parta a la EOI en cuatro cachos y extermine a la mitad de los responsables del sistema educativo de estas islas. Amén.
pd. Por cierto, que Marc sí que va a las clases de alemán sin problemas, aunque ya lo han desalojado dos veces por cortes del suministro eléctrico o luz. En una ocasión, localizado específicamente en su clase. Como diría Forges, ¡país!



Veronique es estupenda
Ah, pero yo creía que de francés ya entendías…
Lo de la Alianza Francesa suena a grupo de ex-convictos de las tropas napoleónicas captando adeptos en Canarias para un asalto a los Hiperdino o similar… jajajajj
Ahora… si Veronique es tan buena gente como dices y ratifica J., necesitamos foto en Flickr para ponerle cara y poder decirle cuando la veamos… “¡Oh! Eres Veronique, aquella que alegra los días de nuestra Sinaja”…..
En fin… tonterías varias de una mañana sin tino…