No se me habría ocurrido jamás matar a Damián, pero sentí el aliento de fuego de Viracocha arañando mi oído y tuve la certeza de que había llegado el momento de la venganza.
Miré a mis espaldas durante un segundo de duda y creí vislubrar a lo lejos la Puerta de Espuma, flotando en un ocaso sangriento. La visión logró que casi me olvidara de Damián, enquistado en la tapia, en un equilibrio precario, de puntillas sobre una temblona escala de taburetes de bar.
Siempre le perdieron los derbis, aunque se disputaran con balones de trapo. También fue siempre tacaño, incapaz de gastar medio sol en una triste entrada de fútbol.
Sin remordimientos, empujé el primer taburete hasta hacerle perder pie y aceché el breve vuelo que dio con su cráneo en la tierra quemada. Cayó a mi lado, quebrándose el cuello con una piedra, así que apunté a su frente mezquina y allí le clavé un salivazo.
Sabía que nadie le echaría de menos: era un mal pastor, distraído, cicatero y con memoria de chinchilla. Además, jamás debió conducirme a su choza, pretextando lo glacial de las noches de julio.
Soporté sus embates con mirada estólida durante semanas, pero en la oscuridad apuntalé los cimientos de un rencor sordo contra él; contra su mirada sucia, huidiza; contra su aliento cargado de pisco.
Antes de poner rumbo a la puna, le clavé la pezuña en el pecho.
La tierra se bebía a sorbos cortos su mala sangre y el aliento de Viracocha me enrabietó la lana de los flancos. Era una ventisca que cargaba palabras viejas desde el Inti, que me arrebató lejos del cadáver de Damián y de las otras llamas.



Hola! Cuánto tiempo! Me gustan mucho los relatos que has clogado últimamente, especialmente éste. He abierto otro blog (www.lotofagosynenufares.blogspot.com), por si quieres pasarte. Besos
Lotófagos y nenúfares
Cuánta esdrújula, me encanta
Suerte y prometo visita.
¡Oh, amos del hórrido universo esdrújulo!
Yo, muy de acuerdo con el nuevo título.
¿Es que la llama asesinó al homínido?
Hizo justicia en estos días cánidos.
Quiero decir que te quedó buenísimo
)
oh, enemiga de lo esdrújulo …
de la libélula, del éxtasis, de la canícula
considero que es de gusto pésimo
el burlarte de mis pródigas sílabas
Gracias
¡Nada de eso! A favor de la libélula, en contra de la espátula. Hay esdrújulas y esdrújulas…
Por cierto, hace unos años “Libelle” también fue elegida una de las palabras más hermosas del idioma alemán. Acabo de ver que en sueco se dice “trollslända”.
Y otra cosa: una llama es un mamífero artiodáctilo de la familia de los camélidos.
(A favor de camélido, en contra de artiodáctilo. Por favor hacé de cuenta que nunca oíste esta palabra).
Tröllslända no me gusta tanto, pero libelle -sin llegar al encanto de libélula- tiene un pase. En el universo de la svenska ord, prefiero kyckling (pronúnciese shiclin).
Pd. Medito si cambiar Casandra por homicidio artiodáctilo y altiplánico.
Pd2. Por cierto, ¿dónde estás? ¿No ibas a pasarte por aquí?
Excelente el post y sus comentarios magníficos y esdrújulos.