“¡Acelera!” ordenó ella mentalmente a aquel dedo dubitativo, que giraba en torno a su clítoris como si no supiera qué hacer exactamente con él. Como si la hubiera escuchado, el dedo escapó hacia el terreno más seguro del ombligo.
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febrero 16, 2010 por Ángeles Jurado
“¡Acelera!” ordenó ella mentalmente a aquel dedo dubitativo, que giraba en torno a su clítoris como si no supiera qué hacer exactamente con él. Como si la hubiera escuchado, el dedo escapó hacia el terreno más seguro del ombligo.
Buenisimo
Me gusta que te guste, Benjamín