Hay cielos apenas emborronados con nubes.
Rastrojos blancos que simulan algodones de feria desgarrados. Cúmulos ligeros como huellas de la marea en la orilla de la playa. Rastrojos de sebas y aguavivas desinfladas. Empedrados de ciudad antigua. Huellas de dinosaurio. Trazos de tinta leves, volanderos. Suspiros y besos robados.
Nubes como escamas. Como teselas. Como sutiles arañazos de gato en la tripa dorada del cielo.
¡Cielos, es verdad!
¿A que es increíble?