No se contentó con robarme el corazón. También quiso expropiarme los recuerdos anteriores a nuestra historia.
Archivos de la categoría ‘paranoia’
Expolio
Publicado en paranoia el mayo 3, 2012 | Deja un Comentario »
Danubio azul
Publicado en paranoia el mayo 2, 2012 | Deja un Comentario »
Era el lugar perfecto para sepultar con estilo secretos de estado. Entre sus aguas flotan, elegantes, cadáveres de espías soviéticos y ministros de petróleo libios.
Palabras favoritas para sacar a la lengua
Publicado en paranoia el abril 3, 2012 | Deja un Comentario »
Libélula. Carabela, si es portuguesa. Fechillo. Jícara, sobre todo de chocolate. Limonero. Homérico. Lambuseo. Tirabuzón. Torrija. Espuma. Marina. Celosía. Dakarino. Desdémona. Taberna. Orgía, aunque mejor erotismo. Sargazo. Sirena. Plata. Silbo. Luciérnaga. Pielágico. Probóscide. Lírica. Ébano, pegadito a marfil. Dulcedeleche. Liviano. Salina. Leonado. Vampira. Balcánico. Miguel. Yoruba. Laguna. Tazón. Trapera. Máscara. Santero. Siroco. Calima. Verdoso. Letanía. [...]
Cielos
Publicado en paranoia el abril 2, 2012 | 2 Comentarios »
Hay cielos apenas emborronados con nubes. Rastrojos blancos que simulan algodones de feria desgarrados. Cúmulos ligeros como huellas de la marea en la orilla de la playa. Rastrojos de sebas y aguavivas desinfladas. Empedrados de ciudad antigua. Huellas de dinosaurio. Trazos de tinta leves, volanderos. Suspiros y besos robados. Nubes como escamas. Como teselas. Como sutiles arañazos de [...]
Sobre la autora del blog (actualizado)
Publicado en Autopromoción y autobombo, paranoia, Uncategorized el octubre 3, 2011 | 3 Comentarios »
La autora de este blog, Ángeles Jurado Quintana, es periodista y tiene 40 años, ocho meses y dos días. Todavía amancebada con el Hombre, una cocina Ikea y una minicadena Mediamarkt, amplió familia en noviembre de 2009 mediante cesárea de urgencia. Miguel, su único churumbel hasta el momento, se independizó de su persona vía la cicatriz que ahora [...]
Por qué no creer en dios
Publicado en literatura, paranoia el marzo 25, 2011 | Deja un Comentario »
Leo a Julian Barnes estos días: mucha muerte, mucha duda sobre la construcción de los recuerdos, mucha música, mucha filosofía, mucho placer y muchas reflexiones sobre dios. En un momento de este peculiar libro de memorias, Barnes explica que dejó de creer en dios cuando lo imaginó observándole mientras se masturbaba. Y entonces intenté recordar, en [...]
Leyendo política …
Publicado en paranoia el enero 2, 2011 | Deja un Comentario »
Me indigno estos días con África al socorro de África y con Aminata Traoré, a pesar de que la intención era relajarme con Jamal Mahjoub y sus djinns. Pero la actualidad manda, que le dicen. Marc juega con el mando mientras despotrica de la CEDEAO, Miguel duerme. Aterrizamos en Punto pelota, en Intereconomía, y decido [...]
Los pajaritos cantan …
Publicado en Amores locos, literatura, maternidad, Miguel, paranoia el enero 18, 2010 | Deja un Comentario »
Y no hay ni una nube en este cielo de color celeste desvaído. O por lo menos, en el cachito que se aprecia desde la ventana por la que entran los gorjeos y los gruñidos de los coches y los frenazos y el sobresalto de las motos petardeando Don Pío Coronado abajo. Mi espalda toda [...]
Pensamiento prenatal 2
Publicado en paranoia el agosto 19, 2009 | 2 Comentarios »
El Avatareño me censura el que mi agenda adelgace (como secopalo, que diría mi abuela) al tiempo que mi circunferencia se expande. Cierto hasta valga la redundancia el punto, clamo, mientras hago rotar mis hombros para relajarme y practico la respiración superficial y acelerada apropiada para las contracciones. Si sigo leyendo fotocopias sobre diarrea infantil [...]
Pensamiento prenatal 1
Publicado en paranoia el agosto 19, 2009 | Deja un Comentario »
Todo fumador debería portar un ecolocalizador que le permitiera detectar la presencia de una mujer embarazada a una distancia mínima de unos 3 kilómetros y que le impeliera, de manera taxativa, a apagarse el cigarro en el propio globo ocular, si fuera necesario y a falta de cenicero en las cercanías. Por desgracia, suele suceder lo [...]


